Ante
los problemas financieros que sufrió la República durante la Guerra Civil española, ya desde el principio, Josep Tarradellas, en ese momento consejero de finanzas de la
Generalidad de Cataluña, hizo aprobar la Ley Municipal Catalana de 9 de
octubre de 1936, que permitía a los ayuntamientos emitir moneda de
pequeño valor, de curso legal y obligatorio sólo en la propia villa.
En
realidad, los ayuntamientos no estaban autorizados a emitir moneda
legal, pero sí a organizar y regular su vida económica. Lo que realmente
hicieron fue “recortar” en billetes más pequeños el papel moneda legal
del Banco de España (o del papel moneda de la Generalidad de Cataluña
que hacía poco se había emitido), dado que las emisiones de papel
moneda local debían estar garantizadas en un depósito equivalente al
valor de estos billetes.
Por esta razón, el 23 de abril
de 1937 el Ayuntamiento de Castelldefels acordó emitir papel moneda
local en billetes de una peseta y de cincuenta céntimos, que no fueron
puestos en circulación hasta la segunda quincena del mes de junio del
mismo año. Según se lee en el acta de ese pleno:
"A continuació, per la Presidència es dona compte de que, notant-se notoriament en aquesta població, d'una de les dificultatsque l'actual guerra comporta; l'escassetat de la moneda fraccionària per als canvis, ço que ha obligat a que la Cooperativa local, i el propi Ajuntament, confeccionés vals moneda en trossos de paper, cartons, etc. com a equivalències monetàries, cosa que consisteix un altre inconvenient, sugereix què, a l'igaul que altres pobles de Catalunya, posar en pràctica la circulació de vals moneda d'una pesseta i de cinquanta cèntims, degudament confeccionats i en nom de l'Ajuntament, donant d'aquesta manera una formal i plena garantia a la solució. Per tant, vistes dites raonades manifestacions , es acordat, per unanimitat, donar plens poders a la Presidènciaper tal que faci els tramits necessarisper a dur a la pràctica dita sugerencia (sic)" (imagen del acta al final de esta página)
El importe total de esa emisión fue de 15.000 pesetas (unos
90 €, pero cuyo valor en la época en comparación ahora sería mucho más) y se imprimieron en la tipografía del Centre d'Adminitració Municipal de Barcelona. El de 50 céntimos pone que se aprobó hacerlo el 22 de abril, cuando fue el 23. El de una peseta está bien.
Los billetes están firmados por el alcalde la ciudad en ese momento, Esteve Gombau López (que firma como Esteban Gombau), miembro de Esquerra Republicana de Catalunya, y por el depositario Narcís Pacreu Jordà, de la UGT, concejal de Obras Públicas y Trabajo del ayuntamiento (pero no de Economía, que era Jesús Plazas Sánchez). Ambos, elegidos el 3 de febrero justo anterior, estarían en el cargo hasta el 14 de junio del mismo año.
En los billetes se representaron escenas de la
vida económica de la ciudad, como el campo (con un labrador con una hoz y un obrero -con el torso desnudo y con un pico- abrazados, y con la torre de Climent Savall a la izquierda y el castillo a la derecha), la industria (con un obrero, también con el torso denudo, empujando una pequeña vagoneta), la
construcción (el urbanismo de nuevos barrios y la playa era un hecho) y la playa, representada por una joven con un bañador
moderno, una vista al fondo del balneario marítimo de Baños de Castelldefels y una barca de pesca.
La retirada definitiva del papel moneda local
tuvo lugar por decisión municipal a mediados de 1938, cuando el gobierno
republicano emitió moneda desde el gobierno provisional con sede en
Valencia, declarando no válidas ya las monedas o billetes locales de
Cataluña.
En la actualidad dispongo de varios de estos billetes (ver las imágenes abajo), así como de placas de metal con esmaltado cerámico (de 19 x 13 cm, y 121 gr de peso) de estos billetes, realizadas con algún fin que ignoro.
La mayor parte de la información está recogida de la obra de Antoni Turró i Martínez (2007) “Les Emissions monetàries oficials de la Guerra Civil (1936-1939)” Volum I: Andorra, Illes Balears i Catalunya (Generalitat i locals). Societat Catalana d’Estudis Numismàtics. Institut d’Estudis Catalans. Barcelona.
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